jueves, 22 de octubre de 2015

El iPhone que ves en la tienda


A lo largo de milenios, el ser humano fue conformando lo que hoy llamamos "sociedades"; asociaciones entre individuos cuyo principal rasgo en común y razón de asociación es la cercanía geográfica. Cada una de estas asociaciones es única con respecto a otra, siempre se conseguirá una diferencia por más parecidas que sean, al igual que pasa con una familia o con dos individuos; así sean hermanos gemelos, usted encontrará alguna diferencia entre ellos. En el caso de las asociaciones humanas, cada una tendrá su ropa, bailes, comidas o costumbres que la diferenciarán de las otras.


Muchas veces esas diferencias, que se manifiestan cuando un grupo tiene contacto con el otro, son irrelevantes, oras veces pueden causar incomodidad, discusiones y peleas, hasta llegar a ocasionar guerras. Un ejemplo claro, es la religión monoteísta que puede resumirse en "mi amo imaginario es real y el tuyo no, por tanto si sigues creyendo en el tuyo y no en el mío, te mataré".

El mes pasado, Apple presentó su nueva gama de productos, de los cuales solo hablaré del iPhone, aparato cuya cantidad de piezas y componentes es incontable para una persona normal como yo. Sabemos que los iPhone vienen de las "fábricas" de FOXCONN, ubicadas en Shenzhen, China. Coloco la palabra fábricas entre comillas porque los iPhone no se fabrican allí, sino que se ensamblan. La memoria RAM, la batería y la cámara trasera (fabricadas por Sony) entre otros componentes se fabrican en Japón. El microprocesador lo ensambla la competencia de Apple, Samsung en Corea del Sur, la pantalla viene de varios sitios porque la fabrican tres empresas distintas: Sharp, LG y Japan Display, en Japon, China, Vietnam y Corea del Sur. Por su parte, en Europa se fabrica el acelerómetro, y en EEUU el chip de audio. Otros países con fábricas de algún componente iPhone son Portugal, Taiwan e Israel..

Para hacer el cuento corto, hay más de 700 empresas a lo largo y ancho del mundo fabricando piezas y componentes del iPhone.  Solo he nombrado los componentes de simple intuición, pero claro es que un iPhone tiene cientos de piezas más. Todo esto sin contar con la logística de distribución, empaquetado, almacenamiento, viajes en avión, transporte por carreteras; actividades que a su vez, demandas bienes como el camión, el montacargas y el avión.

El iPhone que ves en la tienda de Madrid, literalmente fue hecho por millones de personas, cada una con sus sueños y aspiraciones, con sus proyectos de vida absolutamente distintos.  Personas que no se conocen ni se conocerán, que hablan distintos idiomas, que practican diferentes religiones o que no tienen ninguna, quizá si se conocieran se odiarían  de no ser por este mecanismo de coordinación llamado "mercado"; que no es más que la libre actividad de intercambio entre las personas.

Es este efecto civilizador del libre mercado, la base moral del capitalismo. No es sólo que nos haga más ricos, realmente eso es secundario. Es que nos coordina sin importar nuestras diferencias en pro de un objetivo común por muy diferente que seamos. El capitalismo, nos hace vivir civilizadamente.


  

domingo, 11 de octubre de 2015

Las ideas socialistas en la sociedad española


El Estatismo es la nueva religión española. Un español medio le dirá cosas como "hay que mantener el Estado de Bienestar", "yo estoy encantado de pagar impuestos", "el Estado debe poseer los sectores estratégicos",  en definitiva, un español medio le dirá que él es "anticapitalista".

Y es que El Capitalismo es el mal, se le asocia con explotación, con deterioro del ambiente, con la pobreza extrema y hasta con la crisis inmobiliaria de 2007. No importa que Menguer, Javons y Walras con el descubrimiento de la utilidad marginal por allá en 1871 hayan demolido la teoría de la explotación, no importa que las peores catástrofes ambientales (Chernóbil y el mar de Aral) hayan sido perpetradas por gobiernos comunistas. No importa que la pobreza haya disminuido abrumadoramente gracias al capitalismo, no importa que la crisis haya sido causada por la manipulación monetaria de los gobiernos. El capitalismo es el mal, según la opinión general española.

Esto no quiere decir que todo Estatista, sea socialista, ya que habrá muchos que le dirán "yo no soy socialista, pero el capitalismo debe ser regulado", a lo que yo pregunto, "¿regulado por quién?", el interlocutor piensa un segundo y responde: "por el Estado". Cuando una persona dice esto de "el capitalismo debe ser regulado (por el Estado)", lo que está queriendo expresar es que sabe que el capitalismo es superior económicamente, pero cree que el socialismo es superior moralmente. Dicho de otra manera: las empresas explotarían a los trabajadores de no ser por el Estado.

Es obvio que esta afirmación es errónea, los chinos, los soviéticos, los vietnamitas, los camboyanos, los cubanos y en general el siglo XX nos dejó claro que el mayor explotador de trabajadores es el Estado. Hasta donde yo sé, los que tenían campos de concentración siempre fueron los Estados.
Este punto me trae a la memoria una conversación que tuve en una empresa donde trabajé, en la cual, los para aquel entonces compañeros de trabajos se estaban quejando de que las horas extras las pagaban a muy bajo precio, algo más o menos así:

A: Lo que pagan por horas extras es muy poco
B: Es una vergüenza
A: Aquí hay sindicato? deberíamos hablar con ellos para presionar a la empresa y que suban la paga de horas extras.
B: Hombre me imagino que hay, tiene que haber.
A: Si, vamos a averiguar eso. Con hacer una huelga de un día esta empresa se jode. ¿Qué opinas tu Dakar?
Dakar: Pues sí, las horas extras son muy mal pagadas (tirando yo de diplomacia, cuestión rara en mi).
A: Claro. ¿Y acerca de la huelga?
Dakar: Conmigo no cuenten para esas cosas, yo vengo aquí a trabajar y el día que sienta que la empresa me trata mal, pues lo hablo con la gerente, y si no se resuelve, renuncio.
A: Hombre, pero hay gente que necesita su trabajo.
Dakar: Claro, yo trabajo por amor al arte.

La conversación siguió unos minutos más, pero sin relevancia.

Así pues, hemos llegado a una situación en la cual no solo los socialistas doctrinarios defienden el Socialismo, sino que la gente común está impregnada de los fundamentos socialistas.


Ahora bien, en honor a la verdad, la mayoría de la gente sabe que el capitalismo es superior al socialismo, económicamente hablando, la mayoría no sabe las razones, pero lo sabe. El problema estriba, como he dicho antes,  en la superioridad moral que se le otorga al Estado. De lo cual ya hablé aquí, aunque mejor, lo explica, el gran Alberto Benegas Lynch, en este articulo.